20 años sirviendo a Puerto Rico
Foto
Quiénes somos - trasfondo

LECCIONES FILANTRÓPICAS DE DON LUIS

Recuerdo haber asistido de niño al funeral de don Antonio Ferré Bacallao. Fuí a la misa, llevado de la mano de mi padre, en la recién estrenada iglesia Santa María en Ponce. Entre mi padre y don Luis existían enormes distancias de origen y una rara afinidad ideológica. Sin embargo, mi padre sentía una profunda admiración por su obra filantrópica. Mi padre, un hombre negro que inició su carrera laboral como cortador de caña y la culminó como "jefe" (dirían ahora gerente) de las dos fábricas de diamantes más grandes que en su momento tuvo Puerto Rico--fue uno de los beneficiados directos de la obra filantrópica de don Luis.

Crecí durante los años 50 y 60, visitando en las noches los edificios Ferré y Aguayo de la Universidad Católica, acompañando a mi padre, quien de adulto había iniciado sus estudios universitarios. Ese fue el primer momento en que entré en contacto con la obra filantrópica de don Luis. Su donativo de los terrenos de la Universidad Católica y de $50,000.00 para la construcción de los edificios, sentó las bases para lo que eventualmente sería el primer Centro docente de la región sur. A su vez, este donativo abrió las puertas de la educación superior a miles de estudiantes (jóvenes y adultos) de la región que -- por razones económicas y familiares -- no tenían las condiciones para asistir a otras universidades.

La obra filantrópica de don Luis es multifacética y corresponde a los estudiosos de la filantropía puertorriqueña reconocerla en sus variadas dimensiones y en su evolución a través del tiempo. Es una obra que tiene muchas dimensiones: educativas, artísticas, sociales, familiares y de comunicación. Hoy hago reflexión sobre algunas de éstas:

Don Luis se encuentra en el trabajo de transformación comunitaria de los Centros Sor Isolina Ferré. Don Luis fue un apoyo consecuente para su hermana en todos los órdenes: finanzas, asesoraría, planificación, -- y estoy seguro que en más de una ocasión -- consolación. Lo esencial de esta obra filantrópica radica más allá de la aportación financiera, en su potencial transformador. Cientos de jóvenes de la playa de Ponce son testigos del impacto del Centro Sor Isolina en sus vidas. Y los Centros, a su vez, han hecho una contribución significativa a la teoría y práctica del cambio comunitario.

Otra dimensión es la filantropía de las comunicaciones. El Nuevo Día se ha convertido en la voz del sector sin fines de lucro de la prensa escrita a través de: el suplemento filantrópico, la sección mensual "Manos que Ayudan" y esta columna. En los espacios provistos en este periódico las organizaciones sin fines de lucro han logrado la mayor visibilidad en su historia. Tengo la certeza de que la vena de responsabilidad social de este periódico nace del impulso filantrópico de su fundador.

La última que quiero compartir, es la filantropía de la juventud. Los jóvenes Ferré-Rangel, organizados en la Fundación que lleva su nombre, se han embarcado en un curso -- innovador, estratégico y creador de alianzas — que anticipa el futuro de la filantropía puertorriqueña. La Fundación Ferré-Rangel fue la iniciadora de la red filantrópica en Puerto Rico y es el centro de pensamiento y acción para el suplemento filantrópico. Esta Fundación es otro de los frutos de la semilla filantrópica de don Luis.

El campo de la filantropía tiene la posibilidad de superar las limitaciones políticas para conectarse con las capacidades y aportaciones de los seres humanos. Propongo que al culminar la celebración del mes de la filantropía, en este mes de noviembre, reconozcamos la contribución multidimensional de don Luis al mejoramiento de nuestra calidad de vida. Honrar honra.



barra noticiosa

Enlaces de texto